¿Cómo guardar bien la bombona de butano?

Foto: srgpicker

Los usuarios de butano normalmente tienen dos bombonas a la vez en casa: la que está en uso y una de reserva. Esta última, la que se guarda a la espera que se acabe la que se está usando, se suele guardar en diferentes espacios: el balcón, la cocina, el trastero… En este artículo vamos a intentar dar cinco sencillos consejos sobre cómo guardar con seguridad la bombona de butano.

 

1 – Siempre en posición vertical

Cualquier envase con válvula de seguridad, como las que se usan en los hogares, debe estar siempre en posición vertical (la válvula hacia arriba), estén llenas o vacías, en uso o en reserva.

2 – La de reserva separada de la de uso

Se recomienda que la bombona de reserva esté almacenada en una habitación independiente de aquella donde esté la bombona en servicio. Esto es: si la bombona en uso está en la cocina, se debe seleccionar otra ubicación para la de reserva. Además, es absolutamente recomendable que ésta se encuentre lejos de cualquier fuente de calor.

3 – Importante ventilación

La habitación o zona donde se guarde la bombona de reserva debe estar provista de una buena ventilación. Si se decide almacenar la bombona en un armario, éste debe tener en la parte inferior unas aberturas que faciliten la ventilación.

4 – Nada de pasillos o escaleras

Si por alguna razón la bombona debe ser almacenada en sótanos o cualquier terreno por debajo del suelo, no se podrán guardar el butano en escaleras o pasillos comunes, así como tampoco es recomendable hacerlo en las zonas comunes de las comunidades de vecinos

5 – Llave de paso

Es posible que las bombonas deban estar en exterior (en una terraza, por ejemplo) y todo aquello que funciona con butano estén en el interior del hogar. En este caso la conexión de gas deberá tener una llave de paso dentro de la vivienda, con acceso fácil, que permita cortar el gas.

Las claves de la revisión obligatoria del butano

gas butano

Todos aquellos que en su vivienda o local usan gas butano están obligados a pasar una revisión obligatoria de la instalación cada cinco años. Dicha revisión se realiza por seguridad, para comprobar que todos los elementos de la instalación de gas (esto es: la infraestructura que va desde nuestra bombona hasta todos aquellos aparatos del hogar que consumen gas) funcionan correctamente y no suponen ningún riesgo a corto o medio plazo.

Al mismo tiempo que las autoridades nos obligan a pasar esta revisión de la instalación de butano cada cinco años, también nos advierten de ciertos riesgos y nos dan pistas para evitar pagar de más, ser estafados por alguna compañía, etc. Sin ir más lejos, desde la página web de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), advierten de los riesgos de “ser timados”, con lo que debemos tener en consideración los consejos que exponemos a continuación.

Empresas oficiales

Como propietarios (o inquilinos si así se decide por contrato), debemos pasar esta revisión de la instalación de gas. Para ello, debemos solicitarlo a una empresa instaladora. En caso de no conocer ninguna, podemos pedir referencias a cualquier gremio de instaladores de nuestra ciudad o comunidad autónoma.

Desde las autoridades nos recomiendan desconfiar encarecidamente de aquellos agentes o empresas que nos pican a la puerta ofreciéndonos una revisión sin que nosotros les hayamos llamado previamente para solicitarlo. Además, la empresa que contratemos debe tener siempre a nuestra disposición hojas de reclamaciones.

El precio, claro y detallado

Una cosa que debemos tener en mente a la hora de realizar esta revisión obligatoria es que los precios son libres, lo que significa que cada empresa puede poner el precio que quiera para llevar a cabo esta revisión. La principal recomendación en este sentido es comparar precios y ofertas para quedarnos con la que más convenga (eso sí, entre las empresas registradas oficiales).

Una vez escogida la mejor oferta, podemos pactar con la empresa el método de pago que nos convenga (en efectivo, tarjeta, etc.). Además, debemos exigir a la empresa que realizará la inspección que aclare todos los detalles del presupuesto. Si, por ejemplo, debemos cambiar algún elemento de nuestra instalación, su precio debe quedar especificado en el presupuesto (para evitar sorpresas negativas).

Qué revisar y qué no

La revisión obligatoria de la instalación de gas butano se refiere a toda la estructura que provee del gas de la bombona a nuestro hogar. Una estufa de butano o una cocina móvil conectada a una sola bombona no están obligadas a pasar esta revisión (aunque somos responsables de su correcto funcionamiento).

Todos los demás elementos de la instalación deben ser revisados. Eso sí, tengamos claro que el tubo flexible solo se cambia cuando caduca y el regulador cuando se estropea (porque no caduca). Además, debemos exigir a la empresa que nos ha realizado la revisión que, en caso de estar todo en orden, nos pegue un adhesivo en la cocina acreditando la fecha de la revisión (nos servirá como recordatorio) y que nos entregue un certificado conforme todo ha salido bien. ¡Hay que guardar dicho certificado, es nuestro comprobante!

¿Por qué huele mal el gas butano?

gas butano

Empezaremos este artículo con una afirmación contradictoria con el título: el gas butano no huele a nada. Es verdad, el gas butano es inodoro. Aunque sí, es cierto, el butano que usamos en casa habitualmente desprende un olor bastante desagradable, fácil de detectar por nuestro olfato.

La culpa de este olor es de un componente denominado mercaptano. La bombona que tenemos en casa se compone entre un 0,25% y un 1% de este componente, responsable del olor del gas butano. El mercaptano tiene diferentes variables y las más utilizadas en el caso del gas butano comercial son la ter-butil, n-propil, isopropil y sec-butil. Este componente se añade al gas durante su elaboración.

Pero la pregunta entonces es: ¿por qué añadirle un componente que lo único que consigue es darle un olor desagradable al gas butano? Básico: por seguridad. Una fuga de gas es muy peligrosa si no la detectamos porque podría acabar con una explosión importante. Es por ello que se añade este componente, el mercaptano, para que nuestro olfato identifique rápidamente una posible fuga de gas y tengamos tiempo de reaccionar.

¿Qué hacer en caso de fuga?

Si detectamos un fuerte olor relacionado con el gas, debemos reaccionar porque es posible que nuestra instalación esté sufriendo algún tipo de fallo o que, simplemente, tengamos una fuga de gas. Aunque el butano no es un gas peligroso, se deben cumplir ciertas medidas de seguridad (y cumplir al día con las revisiones obligatorias).

Las bombonas de butano no explotan, pero si una fuga de gas entra en contacto con una chispa sí podría desencadenarse una explosión bastante grave. Si detectamos una fuga, lo primero que deberemos hacer es cerrar la llave de paso de nuestra bombona para evitar que más gas sea arrojado al aire.

Una vez asegurada la fuga, debemos actuar con precaución para disminuir la concentración de butano: abriremos todas las ventanas, ventilaremos las habitaciones y abandonaremos la vivienda para no inhalar más el gas butano, que podría ser perjudicial aun sin una explosión. Si no podemos controlar la fuga o desconocemos su origen, a todo lo recomendado se añade una llamada a los servicios de emergencia para que puedan estudiar mejor la situación.

Ventajas del gas butano

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Una decisión a veces difícil: ¿gas butano o gas natural? ¿cuál es la mejor opción para nuestro hogar? Cuando nos hacemos estas preguntas muchas veces pensamos que la única ventaja (¡aunque importante!) del gas butano respecto al gas natural, también conocido como gas ciudad, es que el primero es más barato. Pero, además de cierta, no es la única ventaja. En realidad, hemos encontrado cinco ventajas de las bombonas de gas butano sobre el gas natural. Aquí las tienes:

  • El butano calienta mejor

Tanto el butano como el propano, los dos gases que podemos encontrar en bombona, tienen un alto valor calorífico, lo que se traduce en una mayor energía para la calefacción, la caldera, nuestra cocina, el horno o los calentadores portátiles o barbacoas.

  • Diferentes tamaños para adaptarse a las necesidades

El gas butano se presenta en diferentes tamaños para almacenarlo y usarlo según nos convenga. Si necesitamos una bombona para un calentador portátil, el gas butano es nuestra mejor elección. Asimismo, si tenemos poco espacio en casa, pero queremos gas butano por sus múltiples ventajas, existen en el mercado bombonas de tamaño reducido. Todo para adaptarse a nuestras necesidades.

  • El butano, un gas más respetuoso con el medioambiente

Varios estudios aseguran que el gas butano envasado es más respetuoso con el medio ambiente que otros sistemas. Es decir: el gas butano produce menos contaminación. En concreto, para producir el mismo calor o energía, el gas butano emite un 45% menos de CO2 que cualquier energía que requiere la quema de carbón.

  • Es más barato que el gas natural

Hemos dicho que no era la única ventaja, pero está claro que es una de las más importantes. El gas butano es mucho más barato que el gas natural. Dependiendo del uso de gas que tengamos en nuestro hogar, las bombonas de butano nos pueden suponer un ahorro importante respecto a tener gas natural. No hay cuotas mensuales ni costosos gastos de instalación así que es nuestra opción preferida.

El camino del butano hasta nuestro hogar

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La mayoría de los consumidores de gas butano reciben las bombonas en casa un día determinado de la semana, con total comodidad. Pero para que el butano, almacenado en esa característica bombona, llegue hasta la puerta del cliente, debe recorrer antes un largo viaje no exento de viajes por carretera, ductos e incluso vagones o mar. En este post explicamos qué recorrido sigue el gas butano desde su producción hasta el consumidor final.

Fase 1 – Producción

El gas butano se puede obtener de dos formas diferentes: o bien en las unidades de producción de gas y petróleo o en unidades de procesamiento de líquidos de gas natural. En el primer caso, estas unidades de producción de gas y petróleo se pueden encontrar tanto en tierra como mar adentro. Normalmente conocemos estas unidades como estaciones petrolíferas y trabajan en extracción de petróleo o gas.

Una vez se obtiene el petróleo o el gas, éste es transportado por mar -a través de petroleros- o por tierra -por tuberías subterráneas- hasta una refinería o una planta de almacenamiento, dependiendo de si lo que se ha transportado es petróleo o gas.

Fase 2 – Transformación y transporte

Una vez el petróleo entra en la refinería, este se convierte en gas que también se traslada por un tiempo a una planta de almacenamiento. Desde allí, el butano es transportado a plantas de llenado de bombonas. Este viaje se puede realizar por carretera -camiones cisterna-, tren -vagones cisterna- o ductos subterráneos.

Una vez el butano está almacenado en las bombonas y listo para ser vendido al consumidor final, el gas vuelve a ser transportado, esta vez a distribuidores y puntos de venta.

Fase 3 – Venta al público

El butano sale en bombonas de la planta de llenado y se dirige por carretera a los centros distribuidores de bombonas y otros puntos de venta al público -por ejemplo, gasolineras-. Desde estos puntos de venta los clientes pueden comprar directamente las bombonas, aunque los distribuidores son los encargados, mediante camiones de reparto, de llevar hasta nuestros hogares las bombonas de gas butano.