El butano en España: una historia de 60 años

Foto: Daniel Horacio

Cartagena, 1957. José Álvarez Sánchez funda la Factoría de Butano con la intención de ofrecer a sus vecinos energía barata en una época en la que España se encontraba en una difícil situación económica. Así se inicia en nuestro país la historia del butano en bombonas, cuya comercialización fue un auténtico éxito para la Factoría de Butano.

Fue ya en 1957 cuando al butano en España se le identifica con ese característico color naranja. En algunos medios de comunicación rescatan las palabras que ya por aquel entonces José Álvarez ofrecía a los periódicos murcianos que se interesaron por su nueva empresa. Para él, no había mejor color para pintar las bombonas en un país que se relaciona con las naranjas. En la hemeroteca se pueden leer críticas a ese color como reclamo de la empresa, pero, poco a poco, se fue introduciendo en el día a día de los consumidores de butano y del resto de la sociedad.

El éxito de la empresa de José Álvarez se traduce en la apertura de una planta de llenado de las bombonas y la instalación de una red propia de reparto, que hizo posible que las bombonas llegasen a Valencia, en un primer momento, y a Madrid, así como a León y Barcelona, donde se abrieron en las 60 nuevas plantas de llenado de esas bombonas. En la segunda mitad de esta década se multiplican las licencias a empresas de cada zona de España que permite hacer llegar el butano a hogares de prácticamente toda la geografía. Si en 1957 la Factoría de Butano llenaba 3.000 bombonas, en 1967 ya repartía 80.000 bombonas, quedando incluso a veces insatisfecha la demanda, tal como recuerdan en Las Provincias.

En los años 70 el éxito es tal que desde Butano SA, la marca con la que trabaja en esos momentos la principal distribuidora, decide implementar un sistema informatizado creado por IBM para mejor gestión de la demanda. Aunque precisamente en la segunda mitad de los 70 y principios de los 80, la liberalización del mercado que trae consigo la llegada de la democracia provoca la creación de la sociedad Repsol, que absorbe Butano SA. A partir de entonces es Repsol la que comercializa el butano (como podemos leer en las bombonas de nuestro hogar o negocio) y en los años 90 se consolida como líder del sector.

La primera década del siglo XXI es la de la creación de la marca Repsol Butano y su expansión a Francia, Portugal y Latinoamérica. También es el momento en el cual vemos la amenaza de competencia para Repsol y las bombonas de diferente tamaño (las clásicas son de 12,5 kilos y han surgido algunas de 6 kilos y otras medidas). Es también en los últimos años donde se enmarca la entrada de Cepsa en el mercado del gas licuado. Actualmente, esta compañía tiene el 25% del mercado, mientras el restante sigue siendo en gran parte de Repsol.

El paso de los años pues, ha supuesto siempre una mejora para la calidad del servicio al usuario, que ve como mejoran las infraestructuras de reparto y las nuevas tecnologías emergen en el mundo del butano para facilitarle la vida.