Cuatro métodos para saber cuánto butano queda

sensor medidor butano

Cuando la bombona de butano ya lleva unas semanas instaladas y en uso, entra siempre la misma duda: ¿cuánto butano queda? A nadie le hace gracia quedarse sin butano a mitad de una ducha y por eso los usuarios de este gas aprecian saber en qué punto está la bombona. Por suerte, desde hace años diferentes tecnologías permiten de forma sencilla conocer la cantidad restante de butano:

  • Por ultrasonido. Existen dispositivos que, pegados a la bombona o pasados por ella, son capaces de identificar, por medio de ultrasonidos, el nivel de ocupación real de la bombona, aportándonos una información precisa sobre qué porcentaje de gas nos queda aún.
  • Mediante una báscula. Sencillo: a medida que consumimos el gas de una bombona, ésta reduce su peso. Una báscula preparada -programada con los datos del peso de bombona vacía y llena- se coloca en el suelo, y encima de ella ponemos nuestra botella en uso. Cuando la báscula prevé que la bombona está próxima a su peso en vacío, advierte que el gas está a punto de agotarse.
  • Por temperatura. Otro sistema consiste en pegar a lo largo de la botella una pegatina que mide la temperatura en cada punto y que, gracias a eso, puede identificar en qué nivel está el consumo de gas. Así es como puede informar al usuario incluso con el uso de diferentes colores.
  • El sistema de Butano24 para medir la cantidad de gas butano restante en la bombona en uso combina la última tecnología de ultrasonidos con una comunicación directa con el cliente y el distribuidor a través de la aplicación de Butano24. De esta manera, no solo se puede conocer cuándo está a punto de agotarse nuestra botella, sino que, además, contamos con la posibilidad de que nuestro distribuidor conozca al instante que necesitamos una nueva bombona.

¿Por qué huele mal el gas butano?

gas butano

Empezaremos este artículo con una afirmación contradictoria con el título: el gas butano no huele a nada. Es verdad, el gas butano es inodoro. Aunque sí, es cierto, el butano que usamos en casa habitualmente desprende un olor bastante desagradable, fácil de detectar por nuestro olfato.

La culpa de este olor es de un componente denominado mercaptano. La bombona que tenemos en casa se compone entre un 0,25% y un 1% de este componente, responsable del olor del gas butano. El mercaptano tiene diferentes variables y las más utilizadas en el caso del gas butano comercial son la ter-butil, n-propil, isopropil y sec-butil. Este componente se añade al gas durante su elaboración.

Pero la pregunta entonces es: ¿por qué añadirle un componente que lo único que consigue es darle un olor desagradable al gas butano? Básico: por seguridad. Una fuga de gas es muy peligrosa si no la detectamos porque podría acabar con una explosión importante. Es por ello que se añade este componente, el mercaptano, para que nuestro olfato identifique rápidamente una posible fuga de gas y tengamos tiempo de reaccionar.

¿Qué hacer en caso de fuga?

Si detectamos un fuerte olor relacionado con el gas, debemos reaccionar porque es posible que nuestra instalación esté sufriendo algún tipo de fallo o que, simplemente, tengamos una fuga de gas. Aunque el butano no es un gas peligroso, se deben cumplir ciertas medidas de seguridad (y cumplir al día con las revisiones obligatorias).

Las bombonas de butano no explotan, pero si una fuga de gas entra en contacto con una chispa sí podría desencadenarse una explosión bastante grave. Si detectamos una fuga, lo primero que deberemos hacer es cerrar la llave de paso de nuestra bombona para evitar que más gas sea arrojado al aire.

Una vez asegurada la fuga, debemos actuar con precaución para disminuir la concentración de butano: abriremos todas las ventanas, ventilaremos las habitaciones y abandonaremos la vivienda para no inhalar más el gas butano, que podría ser perjudicial aun sin una explosión. Si no podemos controlar la fuga o desconocemos su origen, a todo lo recomendado se añade una llamada a los servicios de emergencia para que puedan estudiar mejor la situación.

Suplementos en el precio del butano

butano, suplemento butano, precio butano

En ocasiones, aquellos que utilizamos gas butano nos encontramos con cobros que no son solo de la bombona. Son los llamados suplementos del butano y nos afectan a todos. Muchas veces nos preguntamos si es legal o no cobrarnos algo más que no sea la simple bombona de butano. En este artículo intentaremos aclarar todo sobre los suplementos en el precio del butano.

Para empezar, aclaremos qué estamos pagando con el precio del butano estipulado por Ley. Según el Ministerio de Industria el precio del butano cubre la entrega de una bombona en la puerta de nuestra vivienda. Primer problema: no se aclara qué quiere decir “la puerta”. ¿Se refiere al portal? ¿Se refiere a la puerta de nuestro piso?

Pero más allá de esta duda, el Ministerio deja claro qué se consideran suplementos que no se pueden cobrar directamente con la bombona:

1 – Introducir la bombona de butano en casa. Si el repartidor entra en casa para dejarnos la bombona dentro se considera un servicio adicional.

2 – Colocación de la bombona. Si el repartidor nos coloca la bombona allí donde le vamos a dar uso podrá cobrarnos un suplemento.

3 – Traslado de la bombona al vehículo. En el caso de comprar la bombona en un puesto de venta, no entra en el precio de la bombona si algún trabajador nos la lleva hasta el coche.

4 – Retirada de bombonas vacías. También se puede cobrar un suplemento si el repartidor se lleva las bombonas vacías de casa.

¡Pero eso sí! Para que la empresa del butano nos pueda cobrar estos suplementos debería cumplir con estas condiciones (si no, ¡podemos reclamar!):

  1. Debe especificarse que el servicio es algo adicional y, como clientes, debemos tener la posibilidad de aceptarlo o rechazarlo, conociendo de antemano el precio adicional. Deberá quedar constancia de nuestra aceptación explícita.
  2. Los servicios adicionales deben facturarse por separado al precio máximo de la bombona de butano.

Se pueden consultar todas condiciones y especificaciones de lo que en España se consideran suplementos del butano y qué no en este enlace. Como cliente de Butano24, puedes estar constantemente informado del precio del butano y todas las novedades y noticias sobre el butano.

El origen de la propina al repartidor de butano

butano, propina butano, historia propina, aguinaldo, paga extra

La mayor parte de las personas que consumen gas butano en su hogar opta por adquirir las bombonas cuando el butanero pasa por su calle o bien a través de la app de Butano24, a diferencia de quienes deciden acercarse a los puntos de venta directos de los proveedores. Los primeros, los que intercambian con el repartidor de butano las bombonas vacías por otras llenas, tienen por costumbre dar una pequeña propina a ese repartidor. Pero, ¿cuándo nació la tradición de dar propina a los butaneros? ¿Tiene algo que ver con el aguinaldo?

Para hablar sobre propina nos hemos de remontar muy atrás en el tiempo. Tanto como para llegar a la época romana, de donde se supone procede el origen de la palabra propina, que en la época significaba “dar de beber”. Era una compensación para que los sirvientes y trabajadores pudieran tener algo de dinero para beber al acabar la jornada. Con el tiempo, el significado de la propina ha variado y es entregada a quienes creemos han realizado un buen trabajo.

En el caso del butano, la propina viene asociada al hecho de recompensar al repartidor de butano por el esfuerzo que supone traernos la bombona de butano hasta la puerta de casa. Aunque actualmente buena parte de los edificios cuentan con ascensor, hasta no hace mucho el oficio de butanero era todavía mucho más duro: subir una bombona llena escaleras arriba hasta quintos, sextos o séptimos pisos no lo puede hacer cualquiera. Por eso, los amables clientes recompensan al repartidor por su esfuerzo. Pero cuidado: no debemos confundir la generosidad que se esconde tras la propina con algo obligatorio. Como explicamos en otra entrada, la propina no es un suplemento obligatorio que debamos pagar cuando compramos una bombona de butano.

En paralelo a la historia de la propina entendemos la del aguinaldo, que es la pequeña cantidad de dinero que desde finales del siglo XIX determinados profesionales recibían con la llegada de la Navidad. A cambio de una simbólica estampita -como la que vemos en este artículo-, el butanero visitaba a sus clientes habituales, que tenían por costumbre darle una modesta cantidad de dinero. Desde mediados del siglo XX este aguinaldo se ha extendido a todos los ámbitos profesionales e incluso se ha institucionalizado bajo el conocido concepto de ‘paga extra’ de Navidad.

La propina del repartidor de butano, pues, va ligada con la tradición y el hecho de agradecerle su trabajo para traernos la bombona hasta la puerta de casa, un esfuerzo que, si bien aún sigue siendo alto, en la época en la que los ascensores no existían todavía era mucho mayor. Aunque el clásico aguinaldo va desapareciendo, la propina continúa siendo una de esas costumbres vigentes.

¿Cómo evoluciona el consumo de butano?

butano, consumo butano, precio butano, infografía butano, grafico butano

Tener en casa gas butano es una opción cómoda, limpia y muy económica. En muchos hogares, especialmente en zonas donde el gas natural aún no ha penetrado, la bombona de butano es la opción preferida para calentar el agua y la comida, dar calor, etc. También es la opción preferida para muchas industrias, en la hostelería y otros tipos de trabajos.

A pesar de esto, los datos indican un descenso en el consumo de gas butano. Según datos oficiales, de 2003 a 2013 el consumo del gas envasado descendió en aproximadamente un 35%. Además, estos datos oficiales -representados en el gráfico de este artículo- muestran la estacionalidad del consumo de gas: en invierno se consume casi el doble de gas que durante el verano.

Desde el 2010, además, se observa un descenso en las importaciones españolas, tanto de butano como de propano, mientras que desde 2011 España exporta cada vez más gas al exterior. Las cifras, eso sí, son muy distintas: a finales de 2013 se importaban 200 toneladas métricas de gas (¡en 2003 se importaba 5 veces más!) y se exportaban 60 (en 2003 se exportaban 73).

Por último, los datos publicados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) también muestran la evolución del precio del butano en los últimos años. Aunque el precio está en euros por kilo -no es el precio por bombona-, el gráfico nos permite apreciar el incremento del precio desde 1994 hasta inicios la década de 2010, donde se ha estancado y, como apreciamos los últimos meses, incluso baja el precio. Sin duda, es el precio de la bombona lo que hace más atractivo para los ciudadanos el gas butano en contraste con los costes de disponer en casa de gas natural.

Recordemos que en este precio de la bombona no se incluyen los suplementos que en otro artículo detallamos. Además, el consumo de butano se beneficia por iniciativas como la de Butano24, que desde una aplicación móvil permite a los consumidores de gas butano pedir su bombona desde cualquier lugar y en cualquier momento.